Los rostros de Clara

Llora la niña loba. Ningún dormido la oye. Alejandra Pizarnik / Extracción de la Piedra de la Locura Escena I: El pasado Una rosa de afiladas espinas, quiebra con el empuje de sus raíces el cuenco donde descansaba. A pesar de la ruptura, la flor no cae, continúa erguida. Al fondo, un ventanal permanece cerrado,... Leer más →

Cipreses y girasoles: solo para locos

Me cuesta definir con exactitud cuándo empezó todo. Quizás, desde mucho antes, con los tomos tantas veces revisados de la Historia de la locura en la época clásica de Michel Foucault, los versos desgarradores de Elise Cowen, o los ojos aterrados de aquella vieja amiga sin salir de casa, porque estar escondida era el único modo de sentirse a salvo; de lo contrario le aguardaba el encierro en el hospital, el pánico a una muerte interior, a la vida que se escapa. Veía tan delgada y frágil la línea de la razón, que sabía que en algún momento haría algo, y yo solo tenía el arte (...)

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